Si te cogiera un puñado,
y lo lanzara al espacio,
no sería más que eso:
un regazo en el tiempo.
Lo único especial en lo que te compone es que te compone.
Si te cogiera un puñado,
y lo lanzara al espacio,
no sería más que eso:
un regazo en el tiempo.
Lo único especial en lo que te compone es que te compone.